Unidad del Sueño de Clínica Girona: Recupere su descanso, mejore su vida
Contacto
- Segunda planta / Módulo C
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- De 09:00 a 21:00 horas.
La Unidad del Sueño de la Clínica Girona, bajo la dirección de las doctoras Inés Galofré y Pilar Santacana, es un centro de referencia en el ámbito de los trastornos del sueño. La Unidad del Sueño está en funcionamiento desde 1997. Nuestro principal objetivo es proporcionarle un sueño de buena calidad.
La Unidad del Sueño de Clínica Girona ha sido acreditada por el comité español de medicina del sueño como Centro Multidisciplinario de Medicina del Sueño, CMS. Cuenta con el aval de la Sociedad Española del Sueño, SES; la Sociedad Española de Neurología, SEN; la Sociedad Española de Neumología, SEPAR; la Asociación Española de Pediatría, AEP; y la Sociedad Española de Psiquiatría, SEP.
Las alteraciones del sueño no son solo una molestia, a largo plazo pueden tener repercusiones importantes en su salud, aumentando el riesgo de problemas cardiovasculares, metabólicos, cognitivos y del estado de ánimo. Identificar y tratar estos trastornos es un paso crucial para mejorar su calidad de vida y su bienestar general.
Ofrecemos una evaluación exhaustiva para diversas alteraciones del sueño, tanto en adultos como en adolescentes. Nuestro objetivo es comprender las causas subyacentes de sus problemas de sueño y diseñar un plan de tratamiento personalizado y eficaz.
¿Qué tratamos?
La Unidad del Sueño de Clínica Girona estudia, diagnostica y trata todos los trastornos del sueño. La patología del sueño incluye todas aquellas alteraciones que tienen lugar durante el periodo nocturno. Los problemas de sueño afectan aproximadamente al 35% de la población.
Diagnóstico y tratamiento
El espacio donde se realizan las pruebas está diseñado para lograr las condiciones óptimas de confort y tranquilidad, al mismo tiempo que permite al técnico de noche controlar el desarrollo del registro a lo largo del período nocturno.
La Unidad del Sueño consta de dos habitaciones comunicadas: El despacho médico, que durante la noche se convierte en laboratorio del sueño, y la habitación donde duerme el paciente. La Unidad del Sueño de Clínica Girona tiene tres habitaciones independientes, equipadas y preparadas para realizar registros nocturnos, por lo que se puede realizar estudios a tres personas simultáneamente.
Existe la posibilidad de realizar, en determinados casos, el registro ambulatorio en el domicilio del paciente.
¿Dónde realizamos las pruebas?
La Unidad del Sueño de Clínica Girona ofrece un servicio de diagnóstico y tratamiento de todos los trastornos del sueño. Con ese objetivo se realizan las siguientes pruebas:
- Visita de la doctora especialista en trastornos del sueño.
- Polisomnografía nocturna.
- Polisomnografía nocturna con equipo de CPAP.
- S.L.T. (Test de Latencia Múltiple de Sonido).
- Split-night.
- Registro ambulatorio.
¿Cómo funcionamos?
La Unidad del Sueño de Clínica Girona ofrece un servicio de diagnóstico y tratamiento de todos los trastornos del sueño. El funcionamiento es el siguiente:
- El paciente con un trastorno del sueño es redirigido a nuestra unidad por el profesional de cabecera, especialista (ORL, neumólogo, neurólogo…) o acude por iniciativa propia.
- Una especialista en patología del sueño realiza la primera visita, en función de la cual se valora si el paciente es candidato a realizar un estudio del sueño, polisomnografía (PSG) o es citado para visitas sucesivas.
- En caso afirmativo, se informa al paciente sobre el tipo de prueba a realizar y se programa una noche para que duerma en la Unidad del Sueño.
- El paciente ingresa a la Unidad del Sueño. El PSG tiene una duración aproximada de 7-8 horas y es controlado durante toda la noche por un técnico. Los estudios del sueño se realizan de lunes a domingo.
- Los registros del sueño (polisomnografía, PSG) son analizados e interpretados por especialistas en sueño, quienes emitirán un diagnóstico, en función del cual se iniciará el tratamiento.
- El tiempo entre la realización de la PSG y la entrega de los resultados es de aproximadamente 15 días.
- En los pacientes que inician un tratamiento con CPAP es aconsejable realizar un control evolutivo anual. El control permite valorar si la adaptación a la CPAP es buena, si utiliza el aparato y si la presión de CPAP continúa siendo la óptima.
Pruebas que se realizan
Polisomnografía nocturna
Un registro polisomnográfico nocturno sigue un protocolo estándar:
- El paciente llega a la Unidad del Sueño aproximadamente una hora antes de irse a dormir, entre las 22 h y las 23 h.
- El técnico de noche le pasa unos cuestionarios y le pone los electrodos y sensores, siguiendo las normas de Rechtschaffen y Kales. Estas normas permiten registrar tanto el estado de vigilia como los diferentes estados del sueño. Se realiza también un estudio respiratorio completo y una oximetría de pulso.
- El registro se realiza sin interrupción durante un mínimo de 7 horas de sueño.
- La PSG puede realizarse con ingreso en la Clínica (condición óptima), siendo supervisada por el personal técnico de noche, o bien puede realizarse a domicilio.
En una polisomnografía se registren de forma simultánea los siguientes parámetros:
- Electroencefalograma: Se estudia la actividad cerebral mediante electrodos de superficie situados en ambas áreas rolándicas y áreas occipitales en derivación monopolar. Permite valorar los diferentes estados del sueño, su estructura y calidad.
- Electrooculograma: Los movimientos oculares se exploran mediante 2 electrodos situados en el ángulo superior del ojo izquierdo y en el ángulo inferior del ojo derecho. Contribuye a identificar la fase de sueño REM.
- Electromiografía del mentón: La actividad electromiográfica se obtiene con la aplicación de electrodos de contacto en la región submentoniana. Permite valorar el tono muscular en los diferentes estados del sueño.
- Registro de movimientos periódicos de las piernas: Se obtiene mediante un sensor colocado a nivel del talón del pie. Es necesario para diagnosticar un síndrome de movimientos periódicos de las extremidades (SMPE) y un síndrome de piernas inquietas (SPI).
- Electrocardiograma: Se registra una derivación mediante electrodos de EKG adhesivos de un solo uso. Permite valorar alteraciones del ritmo cardíaco producidas en ocasiones por las apneas.
- Micrófono de ronquera: Micrófono en miniatura colocado a nivel de la nuez que detecta las vibraciones producidas por los ronquidos.
- Sensor de posición: Registra los cambios de posición ocurridos durante la noche.
- Flujo aéreo nasobucal: El flujo respiratorio se consigue mediante un termoacoplador nasobucal situado encima de la boca. Permite valorar las apneas y el carácter obstructivo de estas, así como la frecuencia respiratoria.
- Movimientos respiratorios torácicos y abdominales: El esfuerzo respiratorio se registra mediante bandas de mercurio ajustadas con velcro como cinturón torácico y abdominal. Permite distinguir las apneas obstructivas de las centrales.
- Pulsioximetría: Sensor fotométrico que se coloca en un dedo de la mano y mide la saturación de oxígeno en la sangre y el pulso.
Los datos obtenidos son interpretados por el personal médico facultativo siguiendo los criterios del Manual de técnicas de terminología y sistema de puntuación estandarizados para las etapas del sueño en sujetos humanos, de Rechtschaffen & Kales. De las 7-8 horas de registro se obtiene la siguiente información:
- Estudio y valoración del EGG: Estructura y porcentaje de los diferentes estados del sueño, histograma y estadística.
- Estudio respiratorio: nombre, tipo y duración de las pausas respiratorias, cálculo del Índice de Apnea-Hipoapnea (IAH).
- Oxigenación nocturna: Número de desaturaciones, SaO2 media, SaO2 mínima, relación con las alteraciones del flujo respiratorio.
- Alteraciones del ritmo cardíaco.
- Frecuencia, intensidad y carácter postural de los ronquidos.
- Estudio de las mioclonías nocturnas de las extremidades inferiores para valorar la existencia de Síndrome de Piernas Inquietas.
Polisomnografía nocturna con aparato CPAP
En caso de que el paciente sea diagnosticado de Síndrome de Apnea del Sueño (SAHOS), se programa una segunda noche para realizar un registro polisomnográfico.
En esta polisomnografía se registran los mismos parámetros que en un registro convencional incorporando un dispositivo CPAP (Presión de Aire Positiva Continua).
A lo largo de la noche, el técnico del sueño regula la presión necesaria para eliminar los ronquidos y las apneos. La presión óptima será aquella que, sin ocasionar en el paciente despertares, consiga normalizar la respiración y la oxigenación. mejorando la calidad y estructuración del sueño.
La presión definitiva la determina el médico especialista en trastornos del sueño una vez que ha interpretado el registro polisomnográfico.
Prueba de latencia múltiple del sueño M.S.L.T.
La MSLT es una prueba que permite valorar la somnolencia diurna. Se realiza en el caso de sospechar una hipersomnolencia patológica (narcolepsia, hipersomnia idiopática...) no relacionada con el SAS.
La noche antes de realizar el M.S.L.T. el paciente ingresa en la Unidad del Sueño, donde se realiza una polisomnografía. A la mañana siguiente el paciente es estudiado cada 2 horas siguiendo un protocolo de registro estándar.
El técnico realiza un total de 5 pruebas consecutivas, iniciando la primera prueba 2 horas después de que el paciente se despierte. Cada 2 horas el paciente se mete en la cama e intenta dormir. Se realiza un registro simultáneo de EEG, EOG y EMG que tendrá una duración máxima de 20 minutos a partir de que se inicie el sueño.
Se valora la latencia del sueño y la aparición o no de sueño REM. Para el buen funcionamiento de la prueba se requieren condiciones de silencio y tranquilidad, motivo por el cual se realiza en fin de semana.
Split-night
Es una prueba en la que se realiza una polisomnografía convencional la primera mitad de la noche, seguida de una polisomnografía con titulación de CPAP en la segunda mitad. De esta manera se realiza el diagnóstico y titulación de la presión de CPAP en un mismo estudio del sueño. Está indicada en pacientes severos en los que la clínica es muy sugestiva de Síndrome de Apnea del Sueño.
Registro ambulatorio
Se realiza una polisomnografía nocturna en el domicilio del paciente. Indicada en aquellos pacientes que presenten dificultad importante para conciliar el sueño en la Unidad. La principal ventaja es que se realiza en casa del paciente. Como inconveniente, cabe destacar que no es una prueba supervisada por el técnico del sueño.
Alteraciones del sueño más frecuentes
Ronquidos
Aproximadamente un 45% de las personas adultas roncan ocasionalmente y un 25 % son roncadoras habituales. El problema del ronquido es más frecuente en los hombres y en las personas con sobrepeso, y se agrava con la edad. El ronquido es el ruido provocado al producirse una obstrucción del flujo del aire a nivel de la Vía Aérea Superior (VAS), creando turbulencias de aire que hacen vibrar el paladar blando.
Las personas que roncan tienen al menos uno de los siguientes problemas:
- Disminución del tono muscular.
- Engrosamiento del tejido faríngeo, amígdalas, adenoides.
- Una excesiva longitud del paladar blando y de la úvula.
- Obstrucción nasal.
El ronquido es un problema importante a nivel social. El roncador es objeto de crítica por molestar a quien convive con él. Médicamente, se convierte en un problema cuando evoluciona a SAHOS (Síndrome de Apnea del Sueño). Es importante remarcar que la broncopatía por sí misma no es una enfermedad, pero cuando se acompaña de somnolencia diurna y otros síntomas frecuentes en el SAHOS se debe acudir a una Unidad del Sueño.
Síndrome de Apnea del Sueño (SAHOS)
El Síndrome de Apnea o Hipoapnea del Sueño (SAHS) afecta a entre el 2 y el 15% de la población general. Su incidencia es tres veces mayor en el hombre que en la mujer. Un paciente tiene SAHS cuando presenta 10 o más apneas o hipoapneas por hora de sueño.
Las apneas se producen por el colapso total o parcial (hipoapnea) de la vía aérea superior, debido a anomalías anatómicas y/o funcionales de la orofaringe. Su duración debe ser superior o igual a 10 segundos.
La aparición de apneas repetidas durante el sueño impide entrar en un sueño profundo, necesario para un descanso reparador, lo que ocasiona, como síntomas principales, somnolencia diurna, dificultad de concentración y fatiga durante el día.
Principales síntomas del SAHS:
SAHS Nocturnas:
- Ronquidos de fuerte intensidad, interrumpidos por pausas respiratorias (apnea).
- Cese de la respiración durante el sueño.
- Despertares frecuentes durante la noche.
- Nicturia.
- Disminución de la libido.
- Sudoración.
- Reflujo gastroesofágico.
SAHS Diurnas:
- Somnolencia diurna importante.
- Sensación de sueño poco reparador.
- Dolor de cabeza matutino.
- Boca seca al despertar.
- Disminución de la capacidad de concentración.
- Pérdida de memoria.
- Hipertensión arterial de difícil control.
- Cambios de carácter: irritabilidad, bajo estado de ánimo.
Consecuencias de la SAHS:
Los pacientes con SAHS tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, con infarto de miocardio, arritmias, accidentes vasculares cerebrales e HTA. Y también tienen un mayor riesgo de sufrir accidentes laborales y de tráfico ocasionados por la somnolencia diurna debido al sueño poco reparador.
¿Cómo se diagnostica la SAHS?
Para diagnosticar una SAHS el paciente debe ser visitado por un especialista en una Unidad del Sueño, que le realizará una polisomnografía. La PSG es la única forma de llegar a un diagnóstico definitivo.
¿Cómo se trata un paciente con SAHS?
- En todos los casos se recomienda una buena higiene del sueño: Control y disminución de peso y abstinencia de alcohol y fármacos sedantes y depresores del sistema nervioso central.
- Si la SAHS es leve, estas medidas pueden ser suficientes.
- CPAP (Presión Positiva Continua en la Vía Aérea): Es el tratamiento de elección en caso de SAHS moderado y severo. Requiere control y seguimiento anual. Es un mecanismo que actúa enviando aire ambiental a una presión constante que impida la obstrucción de la vía aérea a través de una mascarilla nasal. La presión debe estar determinada mediante polisomnografía nocturna.
- Cirugía: La cirugía faríngea, uvulopalatofaringoplastia o UPPP consiste en extirpar, en caso de hipertrofia, parte del paladar blando y úvula ampliando el paso del aire. Esta técnica está indicada en roncadores y SAHS leves-moderados.
- Dispositivos dentales de avance mandibular.
Insomnio
El insomnio es el problema de sueño más frecuente. Cada año entre un 20 y un 40% de adultos se quejan de dificultad para dormir, siendo un problema importante para un 17% de ellos. Es más frecuente entre mujeres y aumenta con la edad.
Principales síntomas:
El insomnio no es una enfermedad específica, sino un síntoma atribuible a un gran número de procesos patológicos. El paciente se queja de fatiga, somnolencia diurna, irritabilidad y dificultad de concentración. Una historia clínica detallada permitirá determinar la causa para iniciar el tratamiento.
Normas de higiene del sueño:
- Horarios de sueño regulares.
- No quedarse en la cama sin dormir.
- Evitar la siesta.
- Exponerse a la luz del sol al levantarse.
- Hacer ejercicio por la mañana.
- Tomar un baño caliente antes de ir a dormir.
- Cenar carbohidratos por la noche.
- Evitar el alcohol al final del día.
- Evitar las bebidas excitantes o la cafeína a partir de las cuatro de la tarde.
- Ambiente confortable.
- Aprender a relajarse.
Las normas de higiene del sueño son una herramienta útil en el tratamiento del insomnio y mejoran su calidad.
Tipos de insomnio:
Podemos clasificar el insomnio en función del momento de aparición durante la noche:
- Insomnio de conciliación: Dificultad para conciliar el sueño superior a 30 minutos.
- Insomnio de mantenimiento: Despertares nocturnos con dificultad para volver a conciliar el sueño.
- Insomnio de despertar precoz: Despertar matinal precoz.
En función de la duración:
- Insomnio transitorio: Duración inferior a 1 semana.
- Insomnio de corta duración: Duración entre 1-3 semanas.
- Insomnio crónico: Duración superior a 4 semanas.
- Insomnio infantil por hábitos incorrectos
Insomnio infantil por hábitos incorrectos:
El sueño es para el niño la actividad en la que más horas invierte. Hay una estrecha relación entre los problemas nocturnos y las alteraciones diurnas de comportamiento. Las alteraciones del sueño del niño producen estrés familiar y disfunciones escolares.
Es el trastorno del sueño más frecuente en la infancia. Puede afectar a niños de entre 6 meses y 5 años. Son niños física y psíquicamente normales. Se caracteriza por una dificultad para conciliar el sueño y despertares frecuentes durante la noche (3-15), con dificultad para volver a dormir.
Los fármacos tienen escaso efecto. Existe una adquisición deficiente del hábito de sueño: el niño no ha aprendido a dormirse solo. Ha creado asociaciones erróneas con el sueño (brazos, biberón, cama de los padres...). El niño tiene una actitud muy despierta y es muy consciente del ambiente que lo rodea.
Al aumentar la edad, aumentan las demandas y empeora el problema. Se producen trastornos en la estructura del sueño: es superficial y fragmentado, hipervigilia. El número de horas de sueño es insuficiente yse observan cambios de carácter en el niño, ya que está más irritable, inquieto y presenta mayor dependencia de los padres.
El insomnio infantil desestabiliza la armonía conyugal. Se retrasa la hora de acostar al niño sin resultado. Crea un sentimiento de culpa e inseguridad paterna respecto al problema y en casos extremos se produce rechazo paterno hacia el niño.
La conducta a seguir es la siguiente:
- Establecer horarios regulares, así como juegos y rutinas antes de acostarse.
- Dejar al niño solo antes de que se quede dormido, es importante que las condiciones al iniciar el sueño se mantengan toda la noche.
- Un objeto tipo peluche ayudará al niño a conciliar el sueño.
- Es importante respetar el ritmo de luz/oscuridad y crear unas condiciones óptimas para dormir.
Trastornos del Ciclo Vigilia - Sueño
Síndrome de retraso de fase:
Se caracteriza por mantener crónicamente un horario de sueño retrasado en relación con el deseado. Concretamente, es una dificultad para dormirse y despertarse en horarios convencionales, con un inicio del sueño entre la una y las seis de la mañana. A pesar de las dificultades para conciliar el sueño, estos pacientes presentan un sueño de duración y calidad normal. Mantienen un horario de sueño estable dentro de las 24 horas, pero con horarios desplazados.
El Síndrome de Retraso de Fase (SRF) es el problema del ritmo circadiano más frecuente y suele manifestarse en la pubertad. Sin tratamiento la evolución es crónica y los pacientes acuden a consulta cuando el retraso de fase interfiere con la vida académica, familiar, social o profesional.
Principales síntomas:
- Dificultad para conciliar el sueño y despertarse por la mañana.
- Somnolencia diurna y cansancio durante la primera mitad del día.
- Durante las vacaciones duermen sin problema y no presentan somnolencia diurna.
Síndrome Hipernictameral o de libre curso:
Se caracteriza por una ausencia de sincronización del ritmo circadiano endógeno con los sincronizadores de tiempo externos. Estos pacientes presentan un ciclo de vigilia/sueño superior a 24 horas. Presentan un retraso diario de la hora de acostarse y de despertarse de una o dos horas por día, con un inicio del sueño en horario variable a medida que pasan los días y un deterioro periódico de la vigilia.
Representa un 12% de los trastornos del ritmo biológico. En las personas con percepción luminosa normal es poco frecuente, su frecuencia es del 50% entre los invidentes.
Principales síntomas:
- Incapacidad para mantener un horario de sueño regular.
- Periodos de insomnio con somnolencia diurna alternados con periodos sin ningún problema.
Síndrome de retraso de fase:
Se caracteriza por mantener crónicamente un horario de sueño retrasado con respecto al deseado, una dificultad para dormirse y despertarse en horarios convencionales, con un inicio del sueño entre la una y las seis de la mañana. A pesar de las dificultades para conciliar el sueño, estos pacientes presentan un sueño de duración y calidad normal. Mantienen un horario de sueño estable dentro de las 24 horas, pero con horarios desplazados.
El Síndrome de Retraso de Fase (SRF) es el problema del ritmo circadiano más frecuente y suele manifestarse en la pubertad. Sin tratamiento la evolución es crónica y los pacientes acuden a consulta cuando el retraso de fase interfiere con la vida académica, familiar, social o profesional.
Principales síntomas:
- Dificultad para conciliar el sueño y despertarse por la mañana.
- Somnolencia diurna y cansancio durante la primera mitad del día.
- Durante las vacaciones duermen sin problema y no presentan somnolencia diurna.
Síndrome Hipernictameral o de libre curso:
Se caracteriza por una ausencia de sincronización del ritmo circadiano endógeno con los sincronizadores de tiempo externos. Estos pacientes presentan un ciclo de vigilia/sueño superior a 24h. Presentan un retraso diario de la hora de acostarse y de despertarse de una o dos horas por día, con un inicio del sueño en horario variable a medida que pasan los días y un deterioro periódico de la vigilia.
Representa un 12% de los trastornos del ritmo biológico. En las personas con percepción luminosa normal es poco frecuente, mientras que su frecuencia es del 50% entre los invidentes.
Principales síntomas:
- Incapacidad para mantener un horario de sueño regular.
- Períodos de insomnio con somnolencia diurna, alternados con períodos sin ningún problema.
Hipersomnias: Narcolepsia e Hipersomnia idiopática
Trastornos del sueño caracterizados por somnolencia diurna excesiva.
Narcolepsia:
Es un síndrome de somnolencia diurna excesiva asociada a manifestaciones anormales del sueño REM. Es una enfermedad poco estudiada. Su prevalencia varía entre el 0,0002%–0,16%. La edad de inicio está en el 60% de los casos entre los 15 y los 20 años, aunque su diagnóstico suele ser muy posterior.
Principales síntomas:
Los principales síntomas de la narcolepsia son:
- Somnolencia diurna: En forma de ataques de sueño incontrolables, más de 1 por día y de duración variable. La somnolencia disminuye la actividad y la capacidad de concentración.
- Cataplexia: Pérdida repentina del tono muscular sin pérdida de conciencia, provocada por un estímulo emocional (risa, llanto o enojo). Puede ser total o parcial.
- Alucinaciones hipnagógicas: Experiencias vividas como sueños que aparecen al inicio del sueño. Principalmente visuales y auditivas.
- Parálisis del sueño: Breves episodios en los que el individuo es incapaz de moverse en el momento de iniciarse el sueño o al despertar. Experiencia muy desagradable.
El sueño de los pacientes con narcolepsia es muy diferente al de los pacientes normales. La fase REM aparece poco después de que el sujeto se haya dormido. Los narcolépticos muestran menos sueño profundo y más despertares durante la noche, así como un aumento del sueño superficial, lo que produce la sensación de noche fragmentada.
Se ha demostrado la predisposición familiar de la narcolepsia y la incidencia de entre un 98% y un 100% de antígenos HLA-DR2 HLA-DQwl, que indican la presencia de una base genética específica.
El diagnóstico de la narcolepsia generalmente implica una combinación de: Historial médico y físico: El médico preguntará sobre los síntomas, cuándo comenzaron, cómo afectan la vida diaria y si hay antecedentes familiares. Diario del sueño: A menudo se le pide al paciente que lleve un registro detallado de sus patrones de sueño y vigilia durante una o dos semanas. Estudio del sueño (polisomnografía): Este estudio nocturno en un laboratorio del sueño registra la actividad cerebral, los movimientos oculares, la frecuencia cardíaca, la respiración, los niveles de oxígeno y la actividad muscular mientras usted duerme. Prueba de latencia múltiple del sueño (PLMS): Esta prueba se realiza al día siguiente de la polisomnografía. Mide cuanto tarda en quedarse dormido y si entra en la fase de sueño REM (movimiento ocular rápido) rápidamente durante varias siestas programadas a lo largo del día. Análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR): En algunos casos, se puede medir la cantidad de una sustancia química cerebral llamada hipocretina (orexina) en el LCR. Las personas con narcolepsia tipo 1 suelen tener niveles bajos de hipocretina. Basado en estos resultados, un especialista en sueño o un neurólogo puede confirmar el diagnóstico de narcolepsia y determinar el tipo específico.
El especialista del sueño realiza un interrogatorio del sujeto y familiares. El calendario de sueño es una buena herramienta. Es necesario realizar una polisomnografía (PSG) nocturna para descartar otro trastorno del sueño, seguida de un Test de Latencia Múltiple del Sueño y estudios inmunogenéticos.
Hipersomnia idiopática:
Se inicia en la adolescencia. Tiene una evolución crónica y es de carácter familiar. El sueño nocturno está alargado pero no fragmentado. El sujeto presenta una dificultad importante para despertarse por la mañana y sensación de embriaguez de sueño. Existe uno o más episodios de sueño durante el día de larga duración, pero no son reparadores.
Síndrome de Kleine Levine:
Es una síndrome poco frecuente. Se inicia en la adolescencia, siendo más frecuente en hombres. Su inicio puede estar asociado a una infección gripal. No existe historia familiar. El síndrome de Kleine Levine es una hipersomnia recurrente, es decir, se produce en forma de brotes, con intervalos superiores a un mes e inferiores a un año.
Principales síntomas:
- Ataques de sueño.
- Aumenta el tiempo total de sueño y disminuye la latencia del sueño REM.
- Parasomnias, intensa actividad onírica.
- Trastorno de conducta.
- Desinhibición sexual.
- Duración: Episodios de entre 12 horas y 4 semanas.
Otras hipersomnias:
Mala higiene del ciclo vigilia/sueño. Ingesta crónica de fármacos y alcohol.
Hipersomnia asociada a condiciones médicas:
- Endocrinos: Diabetes, hipotiroidismo.
- Neurológicas: Tumores cerebrales.
- Infecciosas: Encefalitis epidémicas, tripanosomiasis…
- Psiquiátricos: Depresión.
Parasomnias
Sonambulismo
El sonambulismo es una parasomnia que suele producirse en la primera mitad de la noche. Es la repetición automática durante el sueño de conductas aprendidas en la vigilia. Se inicia durante el sueño profundo y puede ir desde la simple incorporación en la cama hasta la realización de tareas complejas.
En algunas ocasiones, durante el episodio pueden autolesionarse o lesionar a otras personas. Amnesia completa por la mañana. Aparecen relacionados con épocas de estrés, aunque pueden producirse sin causa desencadenante. La edad de aparición más frecuente es entre los 5-12 años y suele desaparecer en la pubertad.
Conducta a seguir:
- Asegurarnos de que el descanso es suficiente. El cansancio puede provocar el episodio.
- No despertar a la persona durante el episodio, acompañarla a la cama y vigilarla.
- Si los episodios son muy frecuentes pueden necesitar tratamiento farmacológico y/o psicológico.
Terrrores nocturnos:
Los terrores nocturnos se producen durante la primera mitad de la noche. Pueden ir acompañados de llanto repentino e inesperado, expresiones de miedo, sudoración y taquicardia.
El niño no es consciente de la presencia de los padres, muestra rechazo hacia ellos. Está dormido. Al día siguiente no recuerda el episodio. Es más frecuente en niños a partir de 2-3 años.
Conducta a seguir:
- No despertar al niño durante el episodio (se supera espontáneamente en 4 o 5 minutos).
- Vigilarlo para tranquilidad de los padres.
- Si son muy frecuentes (más de 3 episodios por noche) es conveniente realizar una polisomnografía para descartar otro tipo de patología y precisar la fragmentación del sueño.
Malsons
Las pesadillas se diferencian de los terrores nocturnos en el hecho de que aparecen en la segunda mitad de la noche y si despertamos al paciente mientras los experimenta puede relatar de forma coherente el contenido de estos. Suelen estar relacionados con algún conflicto diurno y remiten con la solución de este.
Consisten en un despertar súbito con llantos y miedo. El niño reclama la presencia de los padres. La edad más frecuente es entre los 3 y 6 años. Suelen desaparecer en la adolescencia y en la edad adulta quedan como episodios muy aislados.
Conducta a seguir:
- Intentar calmar al niño y reconfortarlo.
- Comentar el episodio y restarle importancia.
- Si son muy frecuentes y angustiantes pueden necesitar tratamiento psicológico de apoyo.
Síndrome de piernas inquietas
Es un trastorno neurológico crónico caracterizado por sensaciones desagradables en las piernas y un impulso incontrolable de moverlas cuando se está en reposo. Afecta aproximadamente al 5-10% de la población general i más del 80% está sin diagnosticar. Es más frecuente en las mujeres y su prevalencia aumenta con la edad. Existe una historia familiar positiva en más del 50% de los pacientes afectados.
Principales síntomas:
- Sensación desagradable en las piernas, frecuentemente difícil de describir (nervios, calambres, ardor, hormigueo, picazón, dolor…).
- Necesidad de mover las piernas, casi siempre en periodos de descanso.
- Los síntomas empeoran por la tarde y por la noche.
- Dificultad para conciliar el sueño y despertares frecuentes durante la noche. El 90 % de los pacientes sufren insomnio.
- Frecuentemente se asocia al síndrome de movimientos periódicos de las piernas durante el sueño.
- Somnolencia diurna y cansancio.