El Dr. Àlex Querol y su equipo del Servicio de Ginecología y Obstetricia de Clínica Girona, han realizado las primeras “Cesáreas amables” en las salas de parto de la nueva Clínica Girona.

La llamada cesárea “amable” o también llamada pro-vínculo, es un tipo de cesárea que facilita y promueve el “piel con piel” y es considerada más amable y sensible para la madre, que las cesáreas tradicionales. Este tipo de cesáreas se empezaron a realizar en el año 2018 en el Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona.

La principal diferencia con las cesáreas tradicionales es que en estas las madres no ven nacer a su hijo ni pueden cogerlos en brazos inmediatamente después de nacer, y en las ‘cesáreas pro-vínculo’ o “amables” sí, pues, desde el primer momento, la madre puede estar piel con piel con su bebé. Incluso, si la madre así lo desea, puede participar en el proceso de extracción, y su acompañante también puede participar cortando el cordón umbilical.

Según los expertos esta técnica también tiene muchos beneficios, ya que, se crea un vínculo emocional con el bebé desde el primer momento del nacimiento, que es algo muy importante para ambos, la tasa de lactancia es mayor, porque no se separa al bebé de la madre, y no hay mayor tasa de infección ni de pérdida sanguínea.

Cesáreas amables en la nueva Clínica Girona
Cesáreas amables en la nueva Clínica Girona

Después de realizar la primera cesárea amable en las Salas de Parto de la nueva Clínica Girona, los padres de la primera criatura que nació por este procedimiento hicieron llegar esta carta al Dr. Querol:

Una cesárea amable es posible

El lunes 16 de mayo nació nuestra hija en la Clínica Girona. El parto no fue como lo habíamos esperado y terminó en cesárea. Nos habría gustado un parto natural, y por eso la idea de la cesárea nos entristecía. A pesar de nuestra decepción, acabamos en quirófano.

Pero esta no es una historia triste. A pesar de ser un final no deseado, fue una cesárea hermosa donde me sentí cerca de mi pareja y de mi hija en todo momento. Para nosotros fue muy importante que el quirófano tuviera la luz baja y que sonara una música suave. El padre estuvo a mi lado todo el tiempo y yo tenía las manos libres. Por eso pude coger a la niña tan pronto como la sacaron. Supongo que el instinto maternal hizo que alargara los brazos. No podía reprimir la emoción ni las lágrimas y recordaré siempre la alegría que sentí en aquel momento. Ni siquiera quiero imaginar que me hubieran separado de ella.

Solo la cogieron durante los segundos que la limpiaron un poco. El padre cort.

Que tengamos este buen recuerdo es gracias a que el médico anestesista, el ginecólogo, las enfermeras y las parteras no siguieron el procedimiento habitual.

Por eso les estamos muy agradecidos y esperamos que esta forma de actuar sea mucho más habitual a partir de ahora y se convierta en un nuevo protocolo que se siga en todas las cesáreas siempre que sea posible.

Gracias Doctor Querol, sin usted no hubiera sido posible.